¿Qué veremos en el 2014?

El futuro siempre nos inquieta, como esperanza o como miedo, enfrentamos la incertidumbre. Cada inicio de año acentúa nuestro deseo de conocer lo que vendrá, y sin querer presumir de artes adivinatorias, no puedo sustraerme al espíritu de los días y me atrevo a reflexionar sobre lo que veremos en cuestiones políticas en los próximos meses.

Si el 2013 fue el año de la concertación y el Congreso de la Unión tuvo un importante protagonismo, el 2014 será el ocaso de ambas cosas. No más Pactó por México ni panegíricos al consenso. El gobierno de Peña Nieto ha obtenido las reformas que quería y ahora se concentrará en aplicarlas y ajustarlas, tanto atenuándolas como estirándolas, pero sin el concurso de la oposición. El Presidente ha definido su proyecto de gobierno, establecido las bases de su autoridad y ahora pondrá en juego los elementos que ha construido.

En el año que empieza veremos al Gobierno Federal gastar mucho dinero. Con la cartera llena fruto del subejercicio 2013 y el endeudamiento que les fue autorizado, querrán recuperar el terreno perdido en el año pasado y acelerar la economía y cumplir los pronósticos de mayor crecimiento. En este terreno se juegan buena parte de su proyecto, pues es la antesala de la elección intermedia y otro mal año económico sería un negro precedente, además hacia el segundo trimestre se realizará la medición bianual de la pobreza, que será la evaluación de la Cruzada contra el Hambre, una de las naves insignia de este gobierno.

Otro tema en juego relacionado con el desempeño económico es el relacionado con una temprana y discreta batalla por la sucesión presidencial. No es ningún secreto que los secretarios de Gobernación, Osorio Chong y de Hacienda, Luis Videgaray, empujarán sus agendas y tratarán de ganar protagonismo. Con el escenario de la aceleración del gasto y la persistencia de los problemas políticos y de seguridad, el último pudiera tomar una ventaja decisiva, por lo menos para impulsar a sus fieles en la elección intermedia, y contar con una plataforma más sólida en la segunda mitad del sexenio.

El 2014 en el mundo de los partidos políticos (el PRI en el poder no es partido, apunto) será un cuento de ruido y furia. PAN y PRD renovarán con muchos sobresaltos y en duras batallas sus dirigencias nacionales. Pelearán en ambos partidos los beneficiarios de los acuerdos con EPN contra quienes se han quedado al margen de la negociación del Pacto por México. A EPN sus hasta ahora aliados han dejado de importarle, porque ya no le son necesarios, aunque le simpaticen más pues han sido obsequiosos con él, se limitará a esperar los resultados de las batallas, que al final terminarán en honrosos empates y poco cambiará en la orientación partidista. En el flanco más izquierdo, Morena conseguirá su registro con algunos trabajos y controversias. Eso sí, todos velaran armas rumbo al 2015.

Para las manifestaciones y grupos de presión vienen días difíciles. Sin votaciones legislativas ni hechos significativos en la agenda del año, los profesionales de la protesta enfrentarán una estrategia de tierra baldía impulsada desde el gobierno. Los plantones se irán diluyendo y las marchas reduciendo, sin embargo sus protagonistas seguirán sufriendo desgaste y descrédito, incluso mayores, pues sus banderas van a perder brillo en los próximos meses.

Uno de los temas que presenta una incógnita es el de la seguridad. En concreto si en el 2014 la Gendarmería Nacional verá por fin la luz. Esto llevaría a reformas legales mayores y como ya dijimos, no está en el ánimo del gobierno regresar a forcejear al Congreso para obtener reformas que no sean esenciales. Podrían lanzarla por decreto, pero eso haría su arranque aún más débil y su existencia más precaria. La violencia desafortunadamente continuará en cifras altas, ligeramente descendentes como ha ocurrido desde el 2010, pero a pesar de los esfuerzos por mantenerla fuera de la atención pública, habrá notas rojas que alcanzarán la primera plana. Otra duda es si el gobierno resistirá la tentación de celebrar con bombo y platillo, la captura de algún criminal verdaderamente importante si ésta llega a ocurrir.

En Michoacán, el Gobierno Estatal se beneficiará del mayor gasto público, pero sufrirá retrocesos en su autoridad pues éste se realizará a través de las dependencias federales y no de la Secretaría de Finanzas. Con todo y la tradicional discreción priísta que seguirá acompañando a los delegados federales, algunos de ellos empezarán a proyectarse para buscar posiciones en las candidaturas del 2015. Eso generará algunas tensiones con los funcionarios estatales que, con menores recursos a su alcance, llevarán la peor parte.

En este tema, no importa cuanto insistan el Gobernador y los funcionarios de su gobierno, los legisladores y hasta los voceros de las cámaras empresariales, no habrá dinero regalado de la Federación al Estado, mucho menos para pagar deudas o gasto corriente y como la reestructuración financiera seguirá avanzando a paso de cangrejo, la situación financiera del estado continuará estancada.

En materia de política interior y seguridad veremos como la administración del caos continua. Los grupos de autodefensa cumplirán un ciclo de expansión, que bien puede concluir en un nuevo periodo de estabilización o en el inicio de una espiral de violencia. El gobierno continuará perdiendo autoridad sobre el territorio del estado, a menos que emprendiera una estrategia renovada, a la que se ven poco dispuestos tanto el debilitado Fausto Vallejo como la indiferente Federación. Asía une nuestra perspectiva es poco halagadora.

Finalmente veremos en el último tercio del año, el despegue de los proyectos por la gubernatura. La del PRI se designará desde el centro entre una baraja de candidatos poco atractivos y su apuesta será forzar la unidad. El PAN continuará desdibujado y Salvador Vega continuará en solitario rumbo al tercer sitio en la contienda. En el PRD Silvano Aureoles confirmará su predominio con muy buenas posibilidades para el 2015, lamentablemente. Incluso pudiera aparecer una coalición inesperada entre el PAN y el PRD, pero esa ya es una sorpresa del 2015.

¿O ustedes qué opinan que pasará este año recién iniciado? El tiempo nos dirá.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s